· Por Álvaro González · 8 min de lectura

El paciente mayor y la IA al teléfono: lo que funciona

La objeción más frecuente de las clínicas es «mis pacientes mayores no van a querer hablar con una máquina». La experiencia dice algo más matizado: lo que rechaza un paciente mayor no es la IA, sino el menú de teclas y la sensación de no poder salir. Un asistente que deja hablar con normalidad, habla despacio y ofrece una persona en cualquier momento funciona con ellos igual que con cualquiera.

Lo que de verdad molesta

  • Los menús. «Pulse uno para citas, dos para…». Hay que recordar opciones, encontrar la tecla y no equivocarse.
  • Las prisas. Frases largas, dichas rápido, con varias preguntas a la vez.
  • No poder pedir una persona. La sensación de estar atrapado es lo que hace colgar.
  • Que no le entiendan y le hagan repetir una y otra vez.

Ninguna de esas cuatro cosas es inevitable. Son decisiones de diseño.

Cómo debe comportarse el asistente

  1. Presentarse claro y ofrecer una persona desde el principio. «Le atiende el asistente virtual con inteligencia artificial de la clínica. Si prefiere hablar con una persona, dígamelo en cualquier momento.» Además de ser buena práctica, identificarse como IA es obligatorio en la UE.
  2. Una pregunta cada vez. Nombre; luego fecha de nacimiento; luego qué día le viene bien.
  3. Pocas opciones. Dos o tres huecos, no siete.
  4. Confirmar en voz alta. «Queda el jueves 27 a las cinco de la tarde con la doctora Etxebarria.» La repetición tranquiliza.
  5. Rendirse a tiempo. Si tras tres intentos no se entienden, pasar a una persona o tomar el aviso. Insistir es peor que derivar.
  6. Dejar que interrumpan. Si el paciente habla encima, el asistente se calla y escucha.

Puedes oír cómo suena en las grabaciones de la portada.

Lo que gana el paciente mayor

Hay una ventaja que se olvida: un paciente mayor llama muchas veces cuando le viene bien a él, no en el horario de la clínica. Por la tarde, tras la siesta, o el sábado. Hoy esas llamadas no las contesta nadie. Con un asistente, sí. Y para cambiar una cita no tiene que esperar al día siguiente ni pedir a un hijo que lo haga por internet.

Si aun así prefieres que hablen con una persona

Se puede configurar así. En horario, el teléfono sigue sonando en recepción y el asistente solo entra si nadie contesta. Fuera de horario, atiende todas las llamadas. Y cualquier paciente que diga «quiero hablar con una persona» pasa a recepción, o deja el aviso. Lo explicamos en qué cambia para recepción.

Cómo comprobarlo con tus pacientes

Prueba el asistente con tu agenda durante unos días y mira el panel: cuántas llamadas se completaron, cuántas pidieron una persona y en qué punto. Si en tu clínica muchos pacientes piden pasar a recepción, ajusta el horario en que entra el asistente. Son treinta minutos de prueba gratis; la forma de contratarlo, en precios.

Preguntas frecuentes

¿Los pacientes mayores aceptan hablar con una IA?
La mayoría la usa sin problema si puede hablar con normalidad, sin menús ni teclas, y si sabe que puede pedir una persona en cualquier momento. Lo que rechazan son los menús de «pulse uno» y las máquinas que no les dejan salir.
¿Qué pasa si el paciente no entiende al asistente o el asistente no le entiende?
Tras tres intentos sin entenderse, el asistente pasa la llamada a una persona o toma el aviso. No insiste indefinidamente.
¿Se puede elegir una voz más pausada?
Sí. La voz se elige en la configuración entre varias de España y Latinoamérica. Para clínicas con muchos pacientes mayores conviene una voz tranquila y frases cortas.

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