Cuando un paciente pide cita está generando un dato de salud, con la protección reforzada que eso implica en cualquier país. La mayoría de asistentes de voz del mercado son herramientas genéricas de call center a las que se les ha puesto encima un discurso de clínica. Este no.
Cada una impone requisitos concretos, y están implementados en el producto.
El estándar de referencia mundial. Las citas médicas son categoría especial del artículo 9, así que todo el sistema está diseñado sobre esa hipótesis: minimización, cifrado, registro de accesos y contrato de encargado.
Deber de secreto del artículo 5 extendido por contrato a todo nuestro personal y a nuestros proveedores. Evaluación de impacto obligatoria, y te la entregamos hecha.
En vigor desde agosto de 2026. El asistente se identifica como inteligencia artificial en el primer turno de cada llamada. Nunca imita a una persona ni clona la voz de nadie de tu equipo.
No accedemos a la historia clínica. No es una promesa contractual: está bloqueado técnicamente.
LFPDPPP en México, Ley 1581 en Colombia, LGPD en Brasil, Ley 25.326 en Argentina y Ley 21.719 en Chile. El listón del RGPD cubre sus exigencias, y adaptamos la documentación y el contrato de transferencia internacional a la ley de tu país.
Agendavia queda expresamente fuera de su ámbito: la guía MDCG 2019-11 excluye el software de programación de citas. Por eso el asistente no valora síntomas ni prioriza por gravedad, nunca.
Toda la cadena en la misma región, sin saltos entre continentes a mitad de llamada.
Cada clínica tiene su propia clave de cifrado. Si dejas de ser cliente, destruimos tu clave y tus datos dejan de ser legibles de forma irreversible en el mismo instante. Te damos certificado.
La clínica se identifica por el número marcado antes de que exista conversación, nunca por lo que se diga en ella. Separación en base de datos, en claves, en credenciales, en registros y en copias de seguridad. Hay una prueba automática que lo verifica en cada despliegue.
Nuestras credenciales contra tu software tienen permisos limitados y una lista blanca de operaciones. La descarga de historia clínica devuelve un error: está bloqueada técnicamente, no solo prohibida por contrato.
El modelo de lenguaje trabaja con referencias opacas y textos ya preparados. No recibe el DNI, ni los apellidos, ni la dirección, ni ningún identificador de tu sistema. La correspondencia con la identidad real solo ocurre dentro de nuestra infraestructura.
El número de teléfono sirve para localizar la ficha, nunca para revelar nada. Antes de decir un solo dato se pide un segundo dato de verificación. Ante un fallo, el asistente no confirma ni niega que la persona sea paciente.
Se guarda solo lo necesario para dejar la cita puesta y elaborar el informe. Si quieres grabar, se activa pidiendo consentimiento explícito al paciente al inicio de cada llamada, con alternativa real si lo rechaza.
Cada acceso queda registrado: qué operación, sobre qué clínica, sobre qué paciente y cuándo. El registro no se puede modificar ni borrar.
Prácticamente todas las clínicas están obligadas por ley a tener delegado de protección de datos, así que cada compra pasa por uno. Le damos todo hecho:
El asistente se identifica como sistema de inteligencia artificial en el primer turno de cada llamada, antes de pedir ningún dato, tal y como exige el artículo 50 del Reglamento europeo de inteligencia artificial. Nunca imita a una persona ni usa la voz clonada de nadie de tu equipo, y ofrece pasar con una persona en cualquier momento.
Se la mandamos entera antes de que firmes nada. Es lo normal y lo esperamos.
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