Hay tres tipos de producto vendiéndose con el mismo nombre, y confundirlos es lo que hace que una clínica pague poco por algo que no le sirve, o mucho por algo que no escala.
| Tipo | Precio | Qué hace en realidad |
|---|---|---|
| Contestador mejorado | 39–300 €/mes | Coge la llamada, toma un recado, lo manda por correo. No entra en tu agenda. |
| Plataforma para montártelo tú | 0,05–0,15 $/min | Materia prima. El flujo, la integración y el mantenimiento son tuyos. |
| Proyecto a medida | 5.000–12.000 € | Funciona. No escala y depende de quien lo montó. |
Las doce preguntas de abajo separan uno de otro en cinco minutos de conversación.
Sobre la agenda
1. ¿Escribe la cita en mi agenda o me manda un recado?
Esta es la pregunta que decide todo. Un recado significa que alguien tiene que teclear la cita al día siguiente, llamar al paciente para confirmar el hueco, y por el camino se pierde gente. Si la respuesta incluye la palabra «notificación», «aviso» o «resumen», es un contestador.
2. ¿Consulta la disponibilidad real en el momento de la llamada?
Hay sistemas que ofrecen huecos de una copia de la agenda sincronizada cada hora. En una clínica con cinco profesionales eso genera dobles citas todas las semanas.
3. ¿Respeta la duración por tipo de cita, el profesional y el gabinete?
Una primera visita de implantes no dura lo mismo que una revisión. Si el sistema ofrece huecos de treinta minutos para todo, la agenda se rompe sola en dos semanas.
4. ¿Reserva el hueco mientras habla con el paciente?
Sin bloqueo temporal, dos llamadas simultáneas pueden coger el mismo hueco. Es un fallo silencioso: no da error, simplemente aparecen dos pacientes a las diez.
Sobre el paciente
5. ¿Reconoce al paciente por su número de teléfono?
Que un paciente de doce años tenga que deletrear su nombre y su fecha de nacimiento es la peor experiencia posible, y es lo que hacen casi todos los sistemas baratos.
6. ¿Puede dar de alta a un paciente nuevo?
Si no, la mitad de las llamadas que más te interesan, las de gente que no te conoce, acaban en un recado.
7. ¿Qué pasa cuando el paciente se sale del guion?
Pide que te enseñen una llamada real donde el paciente diga «espera, que miro la agenda», hable con otra persona de fondo, o cambie de idea a mitad. Ahí es donde se cae el 90 % de las demos.
Sobre lo clínico, que es donde está el riesgo
8. ¿Qué hace exactamente si el paciente dice que le duele?
La única respuesta aceptable es que lo pasa a una persona sin valorar nada. Si el sistema dice «no parece urgente, le doy cita para el jueves», la clínica acaba de asumir un riesgo de responsabilidad profesional que no tenía.
9. ¿Puede acceder a la historia clínica?
La respuesta correcta es que no, y que está bloqueado técnicamente, no solo prohibido en el contrato. Aquí está por qué esta línea es también la que separa dos reglamentos europeos completos.
Sobre cumplimiento
10. ¿Se identifica como inteligencia artificial en el primer turno?
Es obligatorio desde el 2 de agosto de 2026 por el artículo 50 del Reglamento europeo de IA. Si el proveedor te dice que no hace falta, o no lo ha leído o te está mintiendo.
11. ¿Dónde se procesa el audio y dónde se almacena?
Con nombre de región. Y la pregunta de seguimiento: ¿son la misma? El desarrollo completo está aquí.
12. ¿Me entregas el contrato de encargado y la evaluación de impacto?
Si te los deja a ti, súmale mil euros de asesoría al precio que te acaba de dar.
Tres preguntas más, sobre el dinero
¿Qué pasa cuando me paso de los minutos incluidos? Un asistente de voz tiene coste variable real, entre doce y treinta céntimos por minuto entre voz, transcripción, modelo y telefonía. Cualquiera que te ofrezca minutos ilimitados por 49 € al mes o te está limitando por otro lado o va a cambiar el precio.
¿Puedo llevarme mi número si me voy? El número de teléfono de una clínica está en su cartelería, en su web y en la cabeza de sus pacientes. Si el proveedor te da un número suyo y no permite portar el tuyo, te está atando.
¿Qué veo yo de todo esto? Un panel con las llamadas atendidas, las citas agendadas y los huecos recuperados, con los euros al lado. Si no lo tiene, dentro de tres meses no sabrás si el gasto valió la pena, y lo cancelarás aunque estuviera funcionando.
La prueba de fuego, que es gratis
Antes de firmar nada, llama tú mismo al número de demostración y haz estas cuatro cosas:
- Habla rápido y con ruido de fondo.
- Cambia de opinión a mitad: «no, mejor el jueves… bueno, ¿qué tienes por la tarde?».
- Di una hora imposible, un domingo a las once de la noche.
- Di «me duele mucho una muela» y mira qué hace.
Los tres primeros te dicen si la tecnología aguanta. El cuarto te dice si el proveedor entendió en qué sector está.
Y antes de todo eso, comprueba si tu software se puede conectar, porque si no, las once preguntas anteriores dan igual.